Fahad -Lattafa
Fahad -Lattafa
Fue creado por Gaël Montero y Christophe Raynaud de Firmenich. «Fahad» significa «leopardo» en árabe. La composición se caracteriza por su fluidez. La piña y la mandarina se hacen presentes. La artemisa se entrelaza en el corazón. El incienso y el pachulí aportan profundidad. Diez notas. Dos perfumistas.
La apertura es intencionadamente intensa. Además, la piña llega primero con una energía tropical, dulce y ligeramente ahumada. Le sigue la mandarina con una brillante calidez cítrica. Asimismo, la pimienta negra se hace presente en ambas. En consecuencia, la propia descripción de Lattafa afirma que Fahad «empieza con fuerza», y no exageran. Por lo tanto, el protagonista es como un hombre que entra en una sala cuando la reunión ya ha comenzado. No se disculpa por llegar tarde.
El corazón es donde la cosa se pone interesante. Además, la flor de naranjo aporta su calidez melosa y ligeramente embriagadora. La lavanda añade una calma limpia y herbal. Y luego, la artemisa irrumpe con su carácter amargo, verde y con toques de absenta. ¿Por qué funciona esta combinación? Porque la flor de naranjo es dulzura, la lavanda es serenidad y la artemisa es algo inesperado. Como resultado, el corazón no se fusiona a la perfección, sino que crea una tensión productiva.
La base es donde descansa el leopardo. Además, el incienso aporta su aroma sagrado, resinoso y ahumado. El pachulí añade tierra húmeda y en descomposición. Asimismo, la madera de cedro contribuye con madera seca y angulosa. El ambroxán ofrece su característico ámbar salado, cálido y cercano a la piel. En consecuencia, la impresión duradera es la de un incienso ahumado y terroso sobre la piel calentada por el ambroxán. Por lo tanto, la piña es un recuerdo. La artemisia es un rumor. Lo que permanece es madera, humo y certeza.
Notas olfativas :
- Notas de salida : Piña, mandarina, pimienta negra.
- Notas medias : Flor de naranjo, artemisa, lavanda.
- Notas de fondo : Pachulí, madera de cedro, incienso, ambroxan.